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“El suicidio de Dorothy Hale”

Frida Kahlo, El suicidio de Dorothy Hale, (1939)
En la ciudad de Nueva York, el veintiuno de octubre de 1938, a las seis de la mañana, la señorita Dorothy Hale se suicidó arrojándose al vacío desde una ventana muy alta del edificio Hampshire House.
En su recuerdo, este retablo habiéndolo ejecutado Frida Kahlo.

No es ni un autorretrato ni una semblanza de Diego Rivera, como lo son la inmensa mayoría de sus cuadros; pero “El suicidio de Dorothy Hale” es una de las más notables y conocidas creaciones de Frida Kahlo (1907 – 1954). También es una de las pocas hechas por encargo —otra es “Moisés,” basada en el Moisés y la religión monoteísta de Freud y encargada por José Domingo Lavín y hay dos o tres más. Al mismo tiempo, como una buena parte de otras creaciones de Kahlo, “El suicidio de Dorothy Hale” tiene la forma del ex–voto o del retablo, es decir, cuenta una historia.

En el documental The Life and Times of Frida Kahlo de Amy Stechler (2004), Víctor Zamudio Taylor explica esta característica del arte de Frida Kahlo:

...en Detroit [luego de sufrir un segundo aborto espontáneo], Frida Kahlo conscientemente decide, por primera vez, pintar acerca de sí misma y pintar acerca de los más privados y dolorosos aspectos de sí misma. También decide que para mejor transportar tal tema, usará un género que es popular, que es mexicano y que es religioso. Esa decisión es la que le ... da a Kahlo un estilo que va a definir su trabajo hasta el fin de su vida.

El género elegido por Kahlo es el ex–voto: esas pequeñas pinturas sobre hojalata, propias del arte popular mexicano que, esencialmente, describen un acontecimiento trágico en la vida de las personas superado por una intervención milagrosa y presentadas como ofrenda en agradecimiento a un santo o a una santa o a la Virgen, por la cura de una enfermedad o por la protección recibida durante tal accidente u otra situación de peligro. Típicamente, el ex–voto contiene tres elementos principales: una narración del acontecimiento o situación, una ilustración que lo o la describe y una imagen del santo, de la santa, o de otra deidad a la que se dedica el ex–voto.

Un ex–voto tradicional
La familia González abían (sic) ido a la feria del pueblo y ya bastante tarde como a las 9 de la noche cuando iban de regreso a su casa se bieron (sic) asaltados por unos [¿faltreros?] que cuando se dieron cuenta que no llevaban dinero se enojaron amenasándolos (sic) con matarlos. Ellos enconmendaron sus vidas a la Virgen de San Juan de los Lagos que les ablandó el corasón (sic) a los asaltantes y los dejaron irse sin lastimarlos.
San Juan de los Lagos, 28 de agosto de 1911.

Sin embargo, despojados de toda intervención sobrenatural, los ex–votos de Frida Kahlo son ex–votos seculares. En ellos, como es el caso de “El suicidio de Dorothy Hale”, no hay un milagro. Así tampoco aparece allí una deidad.

En su extensa Frida, A Biography of Frida Kahlo (1963), Hayden Herrera nos informa que Dorothy Hale (1905 – 1938) fue una socialite aspirante a actriz, quien deprimida por su carrera artística inexistente, sus deudas constantes y fracasos amorosos, decidió suicidarse la madrugada del 21 de octubre de 1938. Inmediatamente después, su amiga Clare Boothe Luce encargó a Frida Kahlo un cuadro en memoria de ella.

Sin duda, Luce esperaba un cuadro convencional que pudiese con toda naturalidad colocar sobre la chimenea o colgar en una de las paredes de la sala. Sin embargo, Kahlo llevó a cabo un retablo, detallando paso a paso el suicidio de Hale: primero asomándose a la ventana, luego cayendo al vacío y, finalmente, tendida muerta en el suelo. Sorprendida y horrorizada, Luce pensó al principio destruirlo, pero luego, afortunadamente para todos nosotros y nosotras, decidió donarlo a un museo.


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