Bratwursts en el Bierstube...
Santiago, 1971 1973.
En Santiago, Monche descubría un mundo nuevo...
Nuevo para ella y,
desde mediados del 72,
fecha en que se intensificaron los enfrentamientos entre partidarios y opositores de Allende,
cuando no de guardia en su Escuela o en
los tejados
del Canal 9,
todavía pasaba muchas noches del jueves en el Bierstube de calle Merced
donde todavía tenían el ánimo para hablar de huertos, de aromas y de balsameras.
EF
No había rincón el Bierstube en el que se estuviera a salvo del murmullo de las meses vecinas, pero el murmullo era suficientemente quedo de manera que las animadas conversaciones seguían su curso sin necesidad de levantar demasiado la voz. Era una situación ideal; el murmullo funcionaba como una música de fondo que te hacía recordar que estabas participando de un lugar público; el que fuera quedo, te permitía gozar de la privacidad del grupo alrededor de una mesa cálida y amable.
Cuando Monche se sentó por primera vez en una de las mesas al lado de la ventana con vista a calle Merced, tuvo la reconfortante, serena impresión, de haber entrado a un sitio que le recordaba la paz y tranquilidad de la cabaña de Viviana en Caburga. La misma simplicidad de paredes de cal blanca, vigas de roble a la vista; mesas rústicas de encina. La misma semi penumbra de débiles bombillas de tungsteno y de gruesos velones que olían a cera de abeja. Aquí además, los resultados semanales del fútbol alemán anotados con tiza blanca sobre la pizarra negra adosada sobre la pared del fondo:
Bayern, 3 Eintracht, 1
FC Augsburg, 1 FC Köln, 1
...
No es que a Monche le interesara particularmente el fútbol (no le interesaba para nada), pero la noche en la que conoció a Julio Muñoz en un bar de Malasaña treinta y dos años más tarde, todavía recordaba la pizarra.
Más que las pizzas del Lautréamont, más que los sandwichs de pollo con pimientos rojos asados del Paula, más que las gambas al ajillo del Pimpilinpausha, más que las empanadillas de queso del Nacional... las garzas y las Bratwursts con mostaza y chucrut del Bierstube había sido el más feliz descubrimiento gastronómico de Monche en Santiago. No era sólo la comida..., el olor del Eisbein que venía de la cocina a los platos de los Rodrigos o el del barniz de las mesas de encina. Eso también, pero por encima de todo eso... con la compañía de Aileen y de los dos Rodrigos, la de Arnulfo y, aunque a veces la atemorizaba lo rotundo de sus opiniones, también la de Mirna, en el Bierstube Monche...
¿Cómo decirlo?
Monche olvidaba sus ahogos, se deshacía de sus distracciones... y respiraba.
Además del ICTUS y de una increíble multitud de cines, en Santiago Monche descubrió pizzas, hamburguesas y bratwursts a altas horas de la noche y con abundante cerveza.
Dos garzas, una detrás de la otra, y una Bratwurst con mostaza y chucrut. Ese era el menú que Monche repetía cada jueves que se encontraba allí pasadas las nueve de la noche con Aileen y con los dos Rodrigos: el viejo Rodrigo Llagostera y el joven Rodrigo Reyes. Aileen siempre pedía Spätzle y alguna variedad de espinacas o de beterragas salteadas. Los dos Rodrigos eran carnívoros y de grandes apetitos; partían con una generosa porción de Sauerbraten o de Eisbein acompañada con cualquier verdura escabechada que Javier Cárcamo, el cocinero, quisiera enviarles esa semana a la mesa. Mirna, ya contenta con en su punto la buena cerveza negra del Bierstube, en lo demás era ecléctica y Arnulfo, no importa lo que se sirviera como plato principal, siempre devoraba increíbles porciones de chucrut.
Eisbein... Pierna de cerdo encurtida, servida al estilo bávaro: con papas hervidas y chucrut.
Ante los ojos atónitos de Aileen y de Monche, los dos Rodrigos podían comer una entera cada uno y repetirse.
Bratwursts en el Bierstube...... desde Obertura...
En seguida se liaban por horas en un ritual que parecía eterno en el que alternaban sus lecturas de variaciones casi infinitas de traducciones del Cantar de los Cantares.
Nunca se le había ocurrido antes a Monche que, como su Delmira, Salomón fuese un escritor erótico...
El coro:
¿Adónde se fue tu amado,
tú, la más bella de las mujeres?
¿Adónde se volvió tu amado,
para que lo busquemos contigo?
La amada:
Mi amado bajó a su huerto
a las eras de balsameras,
a apacentar en los huertos
y recoger azucenas.
Mi amado es mío y yo de mi amado,
que pasta entre azucenas.
Balsameras con un cuenco de mirra y trozos de ámbar sobre la mesa
...y enredarse por semanas en si era mejor
«balsameras» que
«los aromas» o si
«azucenas» mejor que
«lirios»
como había querido el bueno de Casiodoro de Reina o «flores»...
Esposa:
El mi amado descendió a los huertos suyos
a la tierra de los aromas,
a apacentar en los huertos
y coger las flores.
...como había escrito Fray Luis de León, la intrigaba aunque le pareciera también de lo más arcano...
las eras de balsameras...
o la tierra de los aromas...
...pero, poco a poco, había empezado a apreciar el gusto y el sentido de todo el asunto.
Fray Luis insiste en poner Esposa en los títulos.
Que son de él; no están en la otra versión y la Biblia de Jerusalén y Casiodoro, los dos ponen Amada.
Una versión moderna en inglés traducida del hebreo que encontré pone Beloved y un Tanaj en castellano también. Lo mismo que el King James.
Sin embargo, Alter en su versión en inglés no incluye subtítulos...
Subtítulos que fueron adiciones de los editores medievales. No estaban en el original.
Cierto.
Ese Robert Alter sabe mucho y además es un buen poeta. ¿tienes a mano su estrofa?
La tengo, escuchad:
Where has your lover gone,
O fairest among women.
Where has your lover turned
that we might seek him with you?
Aquí vienen los versos...
My lover has gone down to his garden,
to the spice beds,
to graze in the garden
and to gather lilies.
I am my lover's and my lover is mine,
who grazes among the lilies.
Hermosa versión: I am my lover's and my lover is mine... El genitivo inglés es magnífico.
Con eso de poner Esposa y, los dos, esposa y esposo en los títulos Fray Luis quiere... institucionalizar, el matrimonio. No en vano también escribió ese otro mamotreto.
La perfecta casada.
Exacto.
Fray Luis quiere hacer más formal una relación, que quizás podría haber sido mucho más libre.
No te entusiasmes tanto, Mirna; todavía era una banda de polígamos, de hombres polígamos.
Pero es la amante, no la esposa.. y quién te dice si algunas mujeres no podían ser propietarias... y de ahí a la independencia sexual hay un paso.
Lo que tú dices es posible..., pero para mí lo fundamental sigue siendo el ritmo, y en eso, como sea, volviendo al castellano, en estas estrofas me quedo con la de Jerusalén. Que además ponga amada tanto mejor.
Pero en algunos versos, el vocabulario del Fray Luis, a pesar de lo viejo... es más... llano.
Cierto... Eso de balsameras... saca la escena del huerto. Además mira la diferencia entre eras de las balsameras y el mucho más directo la tierra de los aromas.
O ...the spice beds del Alter: beds, arriate; el arriate de las especias.
A mí balsameras me gusta. Fíjate en el ritmo:
ta ta Táta ta tataTáta.
Es un bello eneasílabo, con los acentos en tercera y en octava; clásico: a las eras de balsameras.
Con rima interior: Eras ... Eras.
Mmm Mmm.
Arriate, eso es árabe, ¿no?
Riyad, que simplemente significa jardín: el jardín de las especias.
El jardín de las especias. ¡Me gusta! Huelo orégano, tomillo, clavos, canela...
Arriate no es una palabra muy usada para referirse a un jardín, pero usted la conoce bien, maestro.
La recordé hace poco, releyendo El Gattopardo de Lampedusa; buen libro que deberíamos leer.
Volviendo atrás, aquí lo que necesitamos es un hebraísta; alguien que lea hebreo. ¿Ariel?
Sólo el moderno; el bíblico para nada.
Pero ése lo conoces bien.
Suficiente para distinguir naranjas de dátiles; atardecer de anochecer.
Mmm. ¿Cuánto tiempo pasaste en tu kibbutz?
Un poco más de un año y medio. Mi intención no fue nunca hacer mi Aliyah. Sólo quería tener la experiencia.
¿Y cómo fue?
Buena; muy buena.
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Obertura.
El sosiego y la perspicacia de Llagostera le recordaba a Monche lo mejor de Víctor Zenobio Molina y le hacía recordar con orgullo el trabajo sobre Serrat y Machado que, con muchas ganas de adolescente, había escrito para él, contestándose ella misma entonces cuál de las dos Españas le hubiese helado a ella el corazón.
Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.
Gozaba sin remordimiento alguno escuchando a Aileen recitar de memoria uno o dos párrafos completos del discurso de Marcela en el Quijote y sabía con certeza apasionada que su nueva amiga le abría cotidianamente caminos para ella antes desconocidos.
Yo nací libre. Para poder vivir libre escogí la soledad de los campos. Los árboles de estas montañas son mi compañía, las aguas claras de estos arroyos son mis espejos...
Soy fuego apartado y espada puesta lejos. A los que he enamorado con mi aspecto, los he desengañado con las palabras.
Yo, como sabéis, tengo riquezas propias y no codicio las ajenas. Soy libre y no deseo estar sujeta: ni quiero ni aborrezco a nadie. No engaño a éste ni solicito a aquél; ni burlo con uno ni me entretengo con el otro...
Vale.
EF
Después, pocos meses después, todo se desencadenó tan rápido, como un torrente estrepitoso...
☞ Poema al alimón seguido de nota: Peralta.
Última modificación: 23 de noviembre de 2025.