Grosellas

  Hebras narrativas

Un bar en Malasaña

Epílogo. Dieciocho años después.
Malasaña, jueves 9 de diciembre de 2004.


La noche del 9 de diciembre de 2004, mientras pensaba en su madre, Monche entró a un bar y allí conoció a Julio.

—Julio, encantado.

—Monche, encantada.

—¿Bebes para olvidar?

—Todo lo contrario; para no olvidarme nunca.

—Debes de tener una memoria muy larga.

—Mucho más de lo que te imaginas. ¿Cómo dijiste que te llamabas?



No fue en Chueca como creí al principio, sino en un bar de Malasaña donde Julio y Monche se conocieron la noche del jueves 9 de diciembre de 2004. Monche deambulaba desde hacía horas por las calles del barrio pensando en su madre y en Víctor Illigorri cuando se le ocurrió entrar a ese bar lleno de gente y, sin todavía haberse sentado en la barra, pedir un Belvedere con mucho hielo, seguido enseguida por otro más. Fue Monche la primera en romper el silencio luego de notar que Julio, sentado exactamente a dos taburetes de distancia del suyo, había fracasado dos veces en captar la atención del cantinero, demasiado entretenido con un grupo de sus amigos apostados al extremo opuesto del mesón, y llamarlo ella misma con un grito destemplado que el otro no pudo ya pasar por alto.

Julio y Monche hablaron largo esa noche hasta que, ya tarde, les echaron casi a empujones.

Caminaron calle abajo hasta llegar a Callao y siguieron luego por la calle de los Bordadores, deteniéndose de tanto en tanto a mirar las estrellas y a un par de gatos callejeros como ellos. Era ya cerca del alba cuando llegaron al piso de Monche. Demasiado cansados para pensar hacer cualquier otra cosa, se durmieron sobre el sofá lleno de libros y de revistas que Julio apartó cuidadosamente antes de tumbarse y rechazar por quinta vez un Ducado.

Cuando Monche, todavía vestida, se despertó pasado el mediodía del viernes, Julio bebía ya un segundo café acomodado a su gusto sentado a la mesa de la cocina mientras hojeaba el libro con fotos y dibujos de osos, de lobos y de rebecos de la Cordillera Cantábrica que ella había comprado el jueves en la Casa del Libro de la Gran Vía.



Cuatro años después en Temuco: La fiesta de Sandra.

Última modificación: 25 de julio de 2023.



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