Cuadernos
de Grosellas

  Grosellas: Hebras narrativas


Edificio Marsano

El edificio Marsano de Temuco es uno de esos llamados emblemáticos, porque es uno de los pocos, casi el único, de los edificios construidos a comienzos del siglo XX que todavía subsisten en la ciudad. El edificio Marsano tiene una significación muy especial para mí (el autor real —de carne y hueso— de Grosellas).

Por muchos años la segunda planta estuvo ocupada por el Hotel Petit, regentado por la catalana Adela Monet Vidal, cuyo hermano, Enrique, era nuestro casero, vecino y coterráneo. Dos veces al año mi familia y yo cenábamos en el Hotel para la celebración de Santa Adela y de San Enrique.

Doña Adela se esmeraba con el opíparo menú de la cena, el cual, con pequeñas variaciones, era de esta manera:

Poco después de la cena comenzaba el baile: pasodobles, chotis, boleros y tangos.

Finalmente, pasadas las doce de la noche, emprendíamos (mi familia y la de don Enrique) el regreso a pie hasta nuestras casas vecinas en la Avenida Caupolicán.

Las cenas en el hotel de doña Adela es uno de los más claros y bellos recuerdos que tengo de mi infancia en Temuco. La larga caminata nocturna de vuelta a casa por calle Miraflores, a veces con cielo despejado y luna llena, a veces bajo una lluvia de invierno torrencial, siempre con las calles casi desiertas, era misteriosa y fascinante.


De vuelta a Ernesto.

Última modificación: 7 de diciembre de 2023.

  Grosellas: Hebras narrativas.



 

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