Quizás, lo más importante sea preguntarse cómo es que tal texto y no este otro cayó en el syllabus, aunque nadie lea sólo de acuerdo a un (sólo) programa.

Si bien, por una parte, hay una dirección que apuntando hacia la orilla más extrema aparece obsesiva pero inestablemente programada en el curso de instrucción —no importa si en el Departamento de Español o en la escuela— del otro hay un azar, encuentros fortuitos en el estante de una librería o de una biblioteca, referencias imprecisas, pulsiones, publicidad, variados prestigios.

Los dos tipos de tensiones —epistemológicas y vocacionales— identificadas por Walter Mignolo en el proceso de formación de cánones se aproximan al corpus posible de donde surgirá el canon con la misma pregunta:

qué es lo que se debe incluir y por qué.
La primera, la tensión epistemológica, es el medio por el cual una comunidad profesional —epitomizada en USA en reuniones como las del MLA o LASA— funda y justifica el estado actual de su disciplina; a través de la tensión vocacional, en cambio, una comunidad más amplia encuentra en el canon una confirmación histórica de sus valores culturales.*

Aunque las tensión vocacional responda más explícitamente a un proceso de (re)definir el tipo y la extensión de la sociedad que intenta dirigir buscando su identificación en tal canon, ambas vertientes lo sustentan como

un mecanismo que asegure programáticamente la estabilidad de una comunidad de participantes, apelando al reconocimiento de una tradición desde la cual avalar el presente y proyectarse hacia el futuro (Mignolo).

Sin embargo, el reconocimiento de tal tradición es una tarea no tanto difícil de alcanzar como de definir, particularmente en comunidades caracterizadas, precisamente, por una falta de estabilidad y por la permanencia de agudos conflictos intercomunitarios no resueltos, y experimentados bajo desiguales condiciones de poder y acceso.

Ambas vertientes transcurren en una doble dirección: los procesos de formación canónica son transformadores, aunque no siempre subversivos. Pero también llevan consigo una carga conservadora toda vez que al transformar las expectaciones de la comunidad a la que se dirigen buscan, con ello, alcanzar su propia legitimación.

Razón de más para —aun cuando participando de ellos— siempre cuestionarlos.

Para el sylabus

Pregunta para la próxima vez que esté preparando un curso:

¿Cuáles lecturas son imprescindibles?

¿Cuál es el criterio que las hace imprescindibles?

Simplemente porque tales o cuales autoras y autores me interesan...



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